Ciudad de México 25 Junio (MENSAJE POLÍTICO/CÍRCULO DIGITAL).- La epilepsia es el cuarto trastorno neurológico más frecuente y se estima que en el mundo afecta entre el 2 y el 3 por ciento de la población, mientras que en México hay cerca de 2 millones de personas con este padecimiento. La incidencia es similar en hombres y en mujeres. Es más frecuente entre el nacimiento y los 5 años de edad y después de los 60 años.

Por ello, la epilepsia es un problema de salud pública, ya que el alto número de pacientes afectados requieren atención médica y estudios, además de un tratamiento continuo y en muchos casos a largo plazo, lo que significa un alto costo para el sistema de salud.

El Dr. David King-Sthepens, Neurólogo,  Director Médico del Programa de Epilepsia del Sutter Pacific Medical Foundation en San Francisco, Estados Unidos, dijo que alrededor del 75% de los epilépticos inician el problema en las dos primeras décadas de la vida, lo cual es explicable porque el cerebro inmaduro tiene más facilidad para producir descargas anormales y conforme el individuo aumenta en edad, la frecuencia de las crisis disminuye.

En el marco del XXVIII Congreso Nacional de la Sociedad Mexicana de Neurología Pediátrica, realizado recientemente en San Luis Potosí,  explicó que la posibilidad de controlar bien a un paciente epiléptico, incluso por completo, es hasta en el 70% de los casos con los primeros intentos de tratamiento y el 30% restante constituye el grupo de epilépticos de difícil control, que suelen tener epilepsias de mal pronóstico o enfermedades neurológicas progresivas.

“La epilepsia no es, como mucha gente cree, sinónimo de retraso o deterioro intelectual”, ni de alteraciones de la personalidad ni de enfermedad psiquiátrica. Es una enfermedad neurológica que se puede presentar en cualquier persona.

Dijo que la mayoría de los pacientes con epilepsia podrá llevar una vida normal “si tienen un tratamiento adecuado y algunos pueden lograr la curación después de un tiempo largo sin crisis, controlados con medicamentos y dejar de tomarlos sin recaer. Con un buen control pueden hacer todas sus actividades sin restricción”, externó.

El Dr. David King – Stephens, egresado de la Universidad La Salle de México, con Residencia en Neurología en el Instituto Neurológico de Nueva York de la Universidad de Columbia y Especialista en Epilepsia en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, hizo una presentación a la comunidad médica de los estudios clínicos del medicamento Fycompa (perampanel), que Grupo Biotoscana introducirá próximamente en México.

Se trata de un medicamento de amplio espectro, que trata los síntomas de las crisis epilépticas focales, de origen parcial o secundariamente generalizadas, en niños desde los 12 años de edad en adelante. “Es decir, este medicamento funciona para todo este tipo de crisis, y esto es muy importante porque a veces los especialistas no sabemos qué tipo de crisis tiene el paciente, pues no hay alguien que lo haya observado y lo pueda describir o el estudio de electroencefalograma no ayuda a clasificar el tipo de crisis y precisar el diagnóstico”.

Cuenta con un amplio respaldo de investigación. Esta molécula se diseñó específicamente para tratar y modular la comunicación entre células neuronales. Funciona en el sistema que se llama glutaminérgico, que es el neurotransmisor que modula la excitación de las células, y, al reducirlo, hay menos electricidad y menos posibilidad de tener crisis, agregó.

El Dr. David King-Stephens explicó que “se han realizado múltiples estudios clínicos con Fycompa (perampanel), en varios países del mundo. En Estados Unidos primero se investigó para el tratamiento de las crisis parciales, porque la mayoría de los pacientes tienen este tipo de crisis, del 60 al 70%. Una vez que se demostró que funcionó y que tiene buena seguridad y tolerabilidad, se hicieron estudios en paciente con crisis tónico clónicas y también resultó ser efectivo”.

A la fecha, ya hay más de 250 mil pacientes en el mundo tratados con este fármaco y alrededor de 35 mil pacientes en los Estados Unidos. “Es uno de los medicamentos que la comunidad médica especializada ha adoptado como favorito, como primera elección, en el tratamiento de crisis epilépticas focales, de origen parcial o secundariamente generalizadas, en niños desde los 12 años de edad en adelante”, concluyó.