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FRANCISCO RODRÍGUEZ

Se impuso la máxima sabia de los fundadores de la diplomacia mexicana con Estados Unidos: no creer en los lenguaraces, en quienes quieren dictar designios confrontados con las fuerzas básicas de su territorio. El florero del Potomac enseño su verdadera fuerza: ninguna. Finalmente, como lo hemos comentado con usted‎ desde hace muchos años,

Decía Clemenceau que, en la diplomacia. para resolver un asunto había que ubicar los dos extremos, para decidir. Los extremos estaban planteados: por un lado, el avasallamiento‎ arancelario, por el otro, la dignidad. Como en toda guerra, lo que se ganó fue tiempo, el recurso más valioso ante un paranoico que hay que aguantar otros dos años.

El tema arancelario ‎había que sortearlo a como diera lugar, pues era la única manera de formarse al lado de las potencias emergentes que han sido amenazadas con el mismo garlito reeleccionista, China y Rusia. Eso se ha logrado y no es un asunto menor. Todo lo contrario. Si no se hubiera conseguido, ahora estaríamos en el peor de los mundos posibles.

El asunto migratorio se resolvió apostando unas fichas a la ‎capacidad de solucionar selectivamente el ingreso de las oleadas de migrantes centroamericanos. En la frontera sur estará la Guardia Nacional, pero no para reprimir, sino para contener las avalanchas y seleccionar de entre ellas quienes buscan resolver sus problemas…

… y quienes obedecen a los impulsos financieros de magnates que juegan su resto a desestabilizar hacia todos lados. George Soros se quedará con las ganas. No fue una decisión maniatada, sino una jugada para meter oxígeno a un problema que jamás deberá ser tratado sin principios humanos.

A cambio de ello, el compromiso de la inversión conjunta para desarrollar un Plan integral de desarrollo en esa región que solvente el problema de empleo y estabilidad centroamericana. Una nueva visión que puede ser ejemplo en todas latitudes donde se encuentre.

El golpe ha sido más fuerte para los republicanos y los WASP

Lo demás queda para la anécdota. Se salvaron los extremos de sujeción y de represión. Se optó por lo único prudente que quedaba: darle tiempo a las cosas, enfriar esa obsesión febril por imponer criterios por encima de las realidades. De paso, los lacayos empresariales de los medios de comunicación se van con su golpe. De nada sirvió el chayote.

El golpe ha sido más fuerte para los republicanos y los WASP, destacadamente para los rednecks y los blue-collars, al interior de Estados. Unidos. El escenario de la elección del 2020 gira hacia otro rumbo. Ya no seremos la pieza de cambio en este panorama. Migrantes mexicanos en ese territorio y política mexicana no serán pasto para la campaña de Donald Trump. Perdió la única pieza que le quedaba.

La alternativa es emprenderla contra terrorismo y narcotráfico, temas exentos de la agenda de negociación en los días pasados. Es el filón preferido por los religiosos protestantes y Trump va a buscar atacar por ese flanco. Y dale perico al torno. Pero es tan conocido ese expediente que dudo vaya a pesar demasiado en el ánimo electoral gabacho.

Ahora lo básico: identificar los extremos de los problemas del país

El espíritu nacionalista que se ha revivido no es una cuestión menor. El apoyo al nuevo régimen crecerá como la espuma. La población quisiera que esas medidas de la política exterior fueran aplicadas para identificar a los adversarios e imponer las soluciones en nuestro patio. Urge definir prioridades, es la mejor medida de prevención.

Identificar los extremos del problema nacional es básico. Delincuentes nacionales de todos los tamaños atentan contra la credibilidad del nuevo régimen y está por acabarse el bono de confianza depositado en las urnas en julio del año pasado.

Curar al sistema de espanto es la meta, debe ser el objetivo central. Encerrar de una vez por todas a quienes representan un peligro para la seguridad nacional. A quienes han abusado para destrozar las necesidades apremiantes de la Nación. Debemos dejar de asustarnos con ese ridículo panteón

Estamos frente a un asunto de gobernabilidad y seguridad nacional

Desde que inició el régimen actual la población está esperando las decisiones cruciales que hagan retornar esa confianza. No es posible que sigan libres los delincuentes responsables del robo diario de hidrocarburos esenciales…

… los delincuentes financieros de transferencias bandoleras y de bolsas de valores, los delincuentes políticos complicitados con el narcotráfico, los rateros impunes del patrimonio y del presupuesto nacional, los que han herido la dignidad y la esperanza de la vida en convivencia.

No estamos sólo frente a un asunto de salud pública. Estamos frente a un asunto de gobernabilidad y de seguridad nacional. De esto tienen que estar muy conscientes los fruncionarios en quienes depositamos la confianza para limpiar nuestro tejado común.

La gente piensa que ya no es posible detener las soluciones a esta encrucijada, que ha puesto al régimen textualmente contra las cuerdas. No es posible que un asunto tan fuerte como el planteado por las amenazas boquiflojas de Trump pueda resolverse, mientras persiste la amenaza sobre nuestros bolsillos aquí adentro.

¿Volveremos a quedar como candil de la calle y oscuridad de la casa?

Narcotráfico y delincuencia criminal contra el presupuesto están de a pechito. Son las dos caras de la misma moneda. Es el momento de abordar esos problemas con la misma enjundia de una amenaza contra el país.  Resolverlos es la única decisión razonable que la población espera de sus autoridades.

Cuando se logre, el país entrará en el verdadero sendero de nuestra historia. Si no se hace, volveremos a quedar como candil de la calle y oscuridad de la casa.

‎El único pretexto que le queda al régimen no es el mejor. No pueden alegar miedo al combate contra los delincuentes nacionales cuando se están demostrando agallas para enfrentar amenazas de otro tamaño, más inminentes, más estúpidas.

El que tenga miedo que renuncie. La situación ya es invivible. El nudo de nuestros problemas se apoya en la impunidad y en el cinismo. No es hora de que les tiemblen las piernas. El país no lo merece.

¿ No cree usted?

Índice Flamígero: Jorge Castañeda, ex canciller de Vicente Fox, recibió ayer “la mano amiga” ¿de sus bienquerientes? Por WhatsApp circularon un texto que le atribuían y que, sólo para empezar, señalaba: “El estúpido del peje (sic) celebrando y echando ‘cuetes’ en Tijuana el que se haya arreglado que no se vayan a poner aranceles a México. Lo que no sabe ni él, ni el pueblo mexicano, por andar como siempre, en la parranda, es que se vulneró totalmente la ya de por sí endeble soberanía mexicana, pues los EUA impusieron su voluntad, por que (sic)…” El ex esposo de Miriam Morales –quien dos veces le hizo trizas sus elegantes y carísimos trajes ingleses– y ex novio de la polémica conductora Adela Micha tiene ciertos malos gustos, pero uno de ellos definitivamente no es el de la pésima escritura ni el uso del lenguaje vulgar. + + + El supuesto mensaje de Castañeda generó reacciones: La de Sergio Félix Valdés, por ejemplo: “Por más vueltas que le doy, no sabe a  triunfo (para México). Pero era lo que se podía hacer. A veces es mejor un mal arreglo que una buena guerra. En este sentido, López Obrador negoció sin atacar públicamente a Trump, dándole oportunidad de que pueda poner sus tweets de que ganó. Sin ir a la OEA, la ONU y todo eso que quería la COPARMEX y sin atacarlo vía sus enemigos políticos, como quería Calderón…” + + + También la de Jorge López Portillo: “Creo que el ex canciller olvida que a China (Trump) le puso 25% de aranceles y a Irán lo tiene al borde de una revolución. Fuera de eso hay cosas con la que coincido. Solo recordemos que el detener la migración desenfrenada de Centro América hacia el norte también nos conviene. Coincido en que la celebración fue cuestionable pero habrá que ver si los cientos de millones de dólares que les dejó de dar EUA a los de Centro América nos los dará a México para pagar gastos relacionados.”

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