Ciudad de México, 24 de Noviembre (AMPRYT/CÍRCULO DIGITAL).-Entre aplausos y elogios a su obra literaria y su persona y con la presentación de su novela “La muerte se va a Granada”, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), rindió un homenaje al escritor Fernando del Paso, facellido en días pasados.

En el Auditorio Juan Rulfo, los escritores Elmer Mendoza y Margo Glantz, así como el director teatral Daniel Constantini y la actriz Karina Gidi, además de Carmen Villoro, directora de la Catedra, Fernando del Paso de la Universidad de Guadalajara, recordaron con cariño al Premio Cervantes de Literatura 2015.

Con la presencia de su esposa Socorro y sus hijos, entre ellos Paulina, el homenaje inició tras un minuto de aplausos para el autor de obras como “Noticias del Imperio” y “Palinuro de México”.

Enseguida la actriz Karina Gidi recitó un fragmento de “La muerte se va a Granada”, un texto del Fondo de Cultura Económica (FCE) en el que presenta a Del Paso como como dramaturgo y biógrafo.

Con una increíble capacidad de síntesis y con una sensible pluma del Paso lleva al lector a imaginar los últimos días de Federico García Lorca; dos actos y un gran final mezclan lo real y lo onírico de forma magistral para hacer un merecido homenaje, originalmente escrito y representado en el centenario del natalicio del poeta granadino, y que ahora FCE incorpora a su catálogo.

Para Elmer Mendoza, Del Paso “es un escritor que ha hecho de la literatura mexicana contemporánea, un referente creíble y poderoso, toda vez que desarrolló una estética basada en la crueldad poco lingüística, como proyección de momentos creativos e irrepetibles; dividió la luz y la sombra y dio perspectivas imposibles que también expreso en sus dibujos”.

Asimismo, aseveró que “su universo literario impacta lentamente en los sentidos, incluyendo el sentido común”, y agregó que la novela “De Palinuro” es excitante, mientras que “Noticias del Imperio”, el dio la pauta para escribir sus novelas cruciales.

“(Noticias del Imperio) es una novela llena de hilos palpitantes que uno puede heredar, un entramado perfecto; donde el orden es una variación infinita”, indicó Mendoza, para quien la novela representa un punto de quiebre dentro de la literatura mexicana.

Convencido de que un escritor debe inventar sus propias convicciones, dejó claro que Fernando del Paso enseñó las formas narrativas de su tiempo.

Para Carmen Villoro, el escritor “fue un ejemplar destacado de esa especie superior del homo ludens, el hombre que juega es aquel que ha integrado los dones del pensamiento, del afecto y la imaginación para crear una realidad interna que se despliega en la obra de arte”.

Consideró que la capacidad de Del Paso por disfrutar las cosas, comenzaba por la elección de su ropa, al portar atrevidas combinaciones de sacos, corbatas, lentes, zapatos y pañuelos con lo que siempre sorprendió.

Indicó que el escritor y artista utilizaba su persona para comunicar una actitud y destacó que su gusto por los colores “ha sido recogido en su obra pictórica, en esa mano izquierda con la que pintaba”.

Dijo que toda la obra del escritor que falleció la semana pasada, entre escritura y pintura, así como su gusto por la historia y las ciencias, son una celebración por la vida.