CIUDAD DE MÉXICO, 22 de marzo, CÍRCULO DIGITAL / AMPRYT. Ante las declaraciones realizadas por el candidato de la coalición Juntos haremos historia (Morena-PT-PES), Andrés Manuel López Obrador, en las que afirma que de llegar a la Presidencia de la República, cancelará los trabajos del Nuevo Aeropuerto Internacional de la CDMX, voces al interior del PRD la calificaron como una insensatez y un error para México.

El presidente de la Comisión Especial de Seguimiento a la Construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, Rafael Hernández Soriano, dijo que es una insensatez cancelar esa obra, por lo que propuso que el proyecto y la obra deberían ser revisados y en su caso modificados a partir de la revisión de los contratos para saber cuáles son los compromisos con la banca internacional.
Aclaró que, si la construcción se cancela, como propone López Obrador, “no hay un plan alternativo que sea técnicamente sustentable”.
Por ello planteo revisar el proyecto y modificar lo necesario, comenzando por los contratos, la falta de planeación de la obra y el incremento en el costo de ésta, pues “ahora se afirma que será de 246 mil millones de pesos”.
Propuso “revisar contrato por contrato”, pues en éstos “hay un 70 por ciento de adjudicaciones directas, muchos de los cuales, por los montos, rebasan los techos que establece la ley” en la materia.
En tanto, el vicecoordinador de PRD, Jesús Zambrano Grijalva, afirmó que su bancada está a favor de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), pero que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revise, en todos los aspectos, el proceso.
“Nosotros estamos a favor de la construcción del NAICM, pero debe hacerse una auditoría técnica y financiera. Ahí hay recursos federales y entonces, la ASF tiene que estar vigilando su aplicación. Es una responsabilidad de la Auditoria y de la Cámara de Diputados”, señaló en declaraciones a la prensa.
Zambrano Grijalva planteó que es primordial detectar y, en su caso, sancionar o castigar a quienes violen disposiciones legales, no apliquen adecuadamente los recursos o qué no hagan uso correcto de la tecnología.
Y finalmente, vigilar que no hayan logrado contratos por la vía de “la corrupción y del soborno”