Ciudad de México, 22 de Agosto (MENSAJE POLÍTICO).-La corrupción permitida y/o fomentada desde las mismas estructuras de gobierno tiene su ejemplo en la Delegación Tlalpan encabezada por Claudia Sheimbaun, donde una funcionaria pública es a la vez comerciante en vía pública y líder de un grupo que se pretende adueñar de un tramo de espacios en prolongación Miramontes y María Auxiliadora, con la venia y el apoyo del director General de Servicios Urbanos, Carlos Alberto Ulloa, a través del cónyuge de la misma que se ha convertido en todo un golpeador.

Lo anterior fue conocido cuando el pasado 10 de agosto, el vecino de la delegación Tlalpan, Juan Carlos Colín Segura se presentó ante la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común para denunciar que Juana Inés Reyes Olvera, su hija y su esposo Guillermo Juárez los insultaron y golpearon a él y a su hija, quienes estaban vendiendo tacos en un triciclo.

Juan Carlos Colín dijo que frente a la necesidad por haberse quedado sin trabajo decidió salir a vender tacos entre las 6 y 10 de la mañana, para poder alimentar a su familia, pero ese día, sin ningún documento, requerimiento o notificación por parte de la delegación Tlalpan, que no fueran las amenazas, palabras soeces y empellones, fueron retirados por las estas personas.

Guillermo Juárez, dio a conocer el vecino de este lugar, Juan Carlos Colín, llegó a bordo de una camioneta blanca con placas 65-VFG con logotipos de la delegación Tlalpan a cargo de la dirección General de Servicios Urbanos que encabeza Carlos Alberto Ulloa. Además, el personaje, a pesar de no tener un cargo en la estructura de gobierno delegacional, portaba un chaleco con las insignias de la demarcación.

Por otro lado, Juana Inés Reyes Olvera tiene un puesto en la vía pública, actualmente lidera a ocho comerciantes más y con base en la fuerza física e impunidad que le da pertenecer a la estructura delegacional y la cobertura de Carlos Alberto Ulloa con quien se le ve en las fotos anexas, junto con su cónyuge pretenden expandir su grupo, demostrando así la corrupción que existe en la estructura delegacional desde donde seguramente Ulloa y hasta la misma Claudia Sheimbaun podrían llevar su tajada.